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Pereira, Colombia - Edición: 13.901-1481 Fecha: Sábado 25-07-2026 |
CUENTO |
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QUÉ LEE GARDEAZÁBAL
LA VOZ QUE PERMANECE.
de Germán Vargas Lleras
Editó Debate.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=GFTYHVJlM0U&feature=youtu.be
Colombia
ha despilfarrado muchas inteligencias progresistas despreciándolas,
condenándolas o repudiándolas casi siempre por motivos baladíes o al
menos circunstanciales.
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Para que no se nos olvide el deslpifarro cometido o para que en el futuro los que todavía lean libros puedan juzgar como hicimos la patria en momentos aciagos, ha salido a la venta este singularísimo libro de quien fuera vicepresidente de Colombia, ministro del Interior y de Vivienda y constructor de un millón de casas regaladas que dos años después no le significaron ni un millón de votos por su candidatura presidencial.
En las 168 páginas
se recogen algunas de las impactantes columnas periodísticas que en los últimos
años de su vida publicó los domingos en el diario El Tiempo. Aunque son apenas
una muestra del pensamiento de quien sin duda alguna tenia al país en su cabeza,
con solo leer su columna del 5 de marzo del 2023 donde explicaba los alcances de
la reforma a la salud que sus parlamentarios de Cambio Radical presentaron en
oposición al mamotreto destructor que Petro y su ministro Jaramillo
implementaron para acabar con las EPS, sería suficiente para renovar la fe que
tuvimos en su dirección política.
La rana que quería ser una rana auténtica
Por: Augusto Monterroso
Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
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Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.
Un día observó que
lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera
que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez
mejores, y sentía que todos la aplaudían.
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